Cómo conservar forrajes en condiciones óptimas

La conservación adecuada de forrajes como alfalfa, avena o paja es clave para mantener su calidad nutricional. Aquí te explicamos las mejores prácticas para almacenarlos correctamente y garantizar un suministro estable y eficiente para tu explotación ganadera durante todo el año.


🌾 Introducción

La correcta conservación del forraje es vital para garantizar el bienestar del ganado y evitar pérdidas económicas. Un mal almacenamiento puede provocar fermentaciones indeseadas, aparición de hongos y reducción de nutrientes. En Faustino Morrás S.L., te contamos cómo preservar la calidad de tu forraje en cada temporada.


✅ 1. Elegir el momento óptimo de cosecha

La calidad del forraje comienza en el campo. La alfalfa, por ejemplo, debe cosecharse en el momento justo: entre el inicio de la floración y la floración completa. Esto asegura un equilibrio ideal entre energía, fibra y proteína.


🌬️ 2. Secado adecuado

Un secado eficaz evita fermentaciones. El contenido de humedad debe situarse por debajo del 15% antes de almacenar. En caso de empacar en formato de pacas, es fundamental no hacerlo con el forraje húmedo, ya que puede generar moho y calentamientos internos.


🏠 3. Almacenamiento en lugares secos y protegidos

El forraje debe guardarse en naves cerradas, bajo techo, o al menos cubierto con lonas impermeables. Lo ideal es que esté elevado del suelo (sobre palets o estibas) para evitar contacto directo con la humedad.


🚫 4. Evitar la compactación y asegurar ventilación

Una mala ventilación favorece el calentamiento y la proliferación de hongos. Asegúrate de que las pacas o fardos no estén excesivamente compactados o amontonados sin espacio entre ellos.


🦠 5. Control de plagas

Inspecciona periódicamente el almacén para detectar presencia de roedores o insectos. Una infestación puede provocar la pérdida total del forraje. Usa sistemas de control respetuosos con el entorno.


🔄 6. Rotación del stock

Aplica la regla FIFO: First In, First Out. Utiliza primero el forraje más antiguo para evitar que se deteriore en el fondo del almacén. Una buena rotación evita sorpresas y mantiene el producto en condiciones óptimas.


📌 Conclusión

Una conservación adecuada del forraje no solo mejora la eficiencia alimentaria del ganado, sino que también reduce costes y mejora la rentabilidad de tu explotación. En Faustino Morrás S.L. ofrecemos forrajes prensados y embalados que garantizan una excelente conservación desde el origen.

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